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Chile a 40 años del golpe: Héctor Estrella, condenado...


Estocolmo | Chile 42 años
Publicada:2013-09-20

Héctor Estrella llega a Suecia en 1976 después de haber estado detenido, por ser Militante del MIR, pasa por diversas cárceles, torturado y vejado, como sucedió a muchos presos polí­ticos durante la dictadura. Llegó a Suecia una noche triste, nevosa y con una angustia e incertidumbre preguntándose y ahora qué pasa. Fue miembro fundador de la Federación de Asociaciones Chilenas en Suecia (Chilenska Riksfärbundet) y presidente del organismo entre los años 1984-1987.



Héctor Estrella/foto:estocolmo.se
Héctor Estrella orienta su vida en este país hacia la educación (que era su profesión en Chile). En 1983 crea la Asociación Escuela Popular Latinoamericana y se transforma en un importante impulsor de proyectos con Latinoamericana. Algunos de estos proyectos ayudarí­an a dirigentes sindicales chilenos en la clandestinidad a recibir formación en la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza. Es además autor de una serie de textos que recogen el desarrollo de la educación popular en Latinoamerica.

La historia de la escuela popular sueca está estrechamente unida al movimiento de los trabajadores. En sus comienzos, las escuelas populares estuvieron dirigidas a elevar el nivel de la educación del campesinado. Con el desarrollo de la industria, la escuela popular llega también a la ciudad. Hoy existen más de 150 escuelas populares, la mayorí­a de ellas ligadas a asociaciones, movimiento popular u organizaciones sin fines de lucro. Así es que la creación en 1983 de la Asociación Escuela Popular Latinoamericana, para responder a las necesidades de la diáspora latinoamericana, estuvo precisamente dentro de esta asentada tradición del movimiento obrero sueco. Uno de sus fundadores y primer presidente, fue Héctor Estrella, quien junto a ABF realizó una serie de proyectos con Latinoamerica. De esta manera, en 1987 se realizó en Mendoza un proyecto que reunió a dirigentes sindicales chilenos, que vivían en la clandestinidad.

Más tarde y a través de un convenio firmado con la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza) se realizan cursos, seminarios, intercambio de experiencias del sindicalismo y educación en los paises nórdicos y se logró movilizar a mas de 70 dirigentes sindicales, clandestinamente, desde Chile a Argentina Esta es sólo una parte de la intensa actividad que Héctor Estrella ha desarrollado dentro de la educación. Especializado en educación de adultos, viaja a distintos países de América Latina, implementando proyectos que son respaldados por el Svenska Institutet, Runö Folkhägskolan y la Asociación Nórdica-Latinoamericana. A ello se suma la publicación de varios libros que recogen la historia y el desarrollo de la educación popular en Suecia y Latinoamerica y su incidencia en el medio ambiente y en el desarrollo local. Oriundo de la ciudad de Los Andes, Héctor Estrella y militante del MIR, fue detenido días antes del golpe militar. A Suecia llega en 1976, directamente desde la cárcel en Chile.

-¿Qué recuerdos tienes del dí­a del golpe? Dónde estabas?
El mismo día estaba ya prisionero. También lo habí­a estado, por unos días, el mes de agosto. Fui llevado a la Fiscalia Militar de Santiago, al llegar me di cuenta que la represión ya habí­a comenzado. La fiscalí­a estaba llena de compañeros/as acusados por actos extremistas. Así­, aún antes del golpe, el gobierno popular de Salvador Allende estaba sobrepasado por los militares. Yo estaba detenido en la cárcel de Los Andes junto a un ex-cura español para el socialismo, también del MIR, desde el día sábado 8 de septiembre. Los militares nos habí­an detenido cuando regresábamos de Valparaíso luego de haber particpado en la reunión del Consejo Regional del MIR. Teníamos la certeza, en esa reunión, que el golpe vení­a. Valparaíso y la región estaban controlado por los marinos y militares. Cuando entramos a Los Andes, las patrullas iban y venian, tomamos nuestras cautelas, pero al salir de la ciudad para ir a dejar a su casa a mi compañero debí­amos atravesar un puente, el del rí­o Aconcagua. Ahí nos esperaban, no tuvimos alternativas nos había­an bloqueado la entrada y salida del puente. Los militares, después de registrar y destruir el auto, ya que suponí­an que tení­amos armas, nos llevaron a carabineros.

Esa noche 8 de septiembre incomunicado se acerco un carabinero al que reconocí­ como ex-alumno, me llevó una taza de te y me preguntó en que me podí­a ayudar. Le pedí­ que le avisará a mi compañera donde me encontraba detenido y con él le hice llegar un mensaje escrito en un billete con un número de teléfono( contacto en Santiago) para que ella informará de mi situación y lo que estaba sucediendo en ese momento. Se estaba trasladando el contingente del Regimiento Guardia Vieja Nr 18 a Santiago con la excusa de que los ensayos de la parada militar del 18 de Septiembre se habí­an adelantado. Sin duda, eran los preparativos del golpe. También tení­amos la información de que el dí­a anterior Pinochet había ido a dejar a su familia al regimiento. Luego fuimos trasladados a la cárcel de Los Andes.

Recuerdo que ese día 11 septiembre un gendarme (también ex-alumno) se acercó a mi celda de incomunicado con una radio portátil, me llamó y me hizo escuchar las noticias y el bombardeo a la Moneda y luego los primeros bandos. Fue angustioso, frustran-te, doloroso, triste escuchar las noticias y el ruido de los aviones que bombardeaban la Moneda. Logré convencerlo para que dejara que mi compañero también escuchará la noticia.

Penitenseria de Santiago Chile

Desde ese momento, a pesar que habíamos temido tantas veces el golpe, pasan por tu cabeza muchas cosas. Lo primero, qué pasará con tu compañera, tu hijo, tu familia. Qué pasará con uno mismo, qué hacer, qué respuesta seremos capaces de dar; qué haremos en una cuidad como Los Andes donde todas las salidas de la ciudad son fáciles de cerrar? nos queda la cordillera (lo que algunos intentaron), esperar noticias y órdenes de los jefes. A los pocos dí­as muertos de hambre y frí­o tuvieron que bajar donde lo esperaban las fuerzas represoras, renegando de sus comandantes que nunca llegaron para iniciar la lucha. Yo, por mi parte, buscaba la oportunidad de cómo salir o comunicarme con mis compañeros que lograron llegar a sus casas de seguridad. Pero también su permanencia en ellas fue por poco tiempo y algunos comenzaron a llegar a la cárcel. No habí­a como salir de la ciudad, estábamos en una ratonera. Pensabamos que í­bamos a combatir pero no tení­amos con que. En esos momentos te das cuenta que - el enemigo es grande y pisa fuerte - como dice la canción.

En Suecia hemos respetado las leyes de este país que nos acogió, hemos pagado nuestros impuestos y hoy ya jubilados con hijos y nietos puedo decir que somos chilenos agradecidos de la hospitalidad que este paí­s nos concedió bajo el gobierno de Olof Palme y el gran trabajo del embajador Harald Edelstam.Ese dí­a 11 fuimos visitados e interrogados por la Fiscalí­a Militar del Regimiento Guardia Vieja Nr 18 ( ya no existe) y trasladados al regimiento del mismo nombre. Ahí­ me encontré con el gobernador de Los Andes ,miembro del Partido Socialista, quien también estaba detenido. Después de un nuevo interrogatorio somos trasladados a la Comisaria de Carabineros de Los Andes donde comienza ya un tratamiento brutal de golpizas continuas. En ese atardecer éramos dos o tres prisioneros. En la noche comienzan a llegar detenidos compañeros dirigentes polí­ticos, sindicales, pobladores, estudiantes, hombres y mujeres. Apaleados, golpeados, fracturados comienzan a llenar las celdas de la comisaria. Como faltaron celdas se destino la piscina para albergar a compañeros torturados y mal heridos. Espectáculo denigrante, observado al otro día por cientos de estudiantes del Liceo de Niñas República Argentina, que se encuentra casi junto a la comisaría. Desde los balcones del liceo las niñas, atónitas, miraban el horrible espectáculo.

- ¿Qué se interrumpe en tu vida con ese hecho?
- Yo era parte de esa gran masa de jóvenes que soñábamos con una sociedad más justa,más igualitaria, más solidaria. Con una sociedad socialista, en la que todos tenemos acceso a un hogar, a una educación, a la salud, al trabajo. Que las grandes riquezas que genera el cobre vayan en beneficio del pueblo de Chile. Que las tierras sin producir sean repartidas a los campesinos para que la trabajen. Crecer junto a tu familia y el país en su desarrollo y crecimiento. Todos esos sueños son masacrados por el golpe militar y te llenas de incertidumbres.

-¿Cual crees que fue la clave del éxito del golpe?
- La derecha en Chile ,los dueños de las grandes empresas, tanto nacional como internacional, y sus partidos políticos a pesar de sus diferencias se unieron y fueron capaces de hacer bloque para enfrentar las políticas y proyectos que consideraron iban en contra de sus intereses.

Mientras la izquierda o sectores progresistas de la sociedad no lograron a llegar a acuerdos en torno a los proyectos políticos que se querí­an impulsar. Ello llevó a grandes y des-gastadoras luchas internas, los sectarismos,fueron lentamente debilitando la frágil y escasa unidad que se habí­a logrado en un momento y que fue lo que posibilitó la victoria electoral de Salvador Allende. La izquierda tení­a la tendencia de confundir el poder político con el poder real económico y los poderes fácticos. Se confundió al creer que con tener un presidente, diputados, senadores habí­amos ganado la guerra, cuando ésta estaba recién por comenzar. Los golpistas apoyados por los EE.UU rápidamente se dieron cuenta de estas debilidades, de la fragmentación del movimiento popular, de las diferencias ideológicas y polí­ticas de la izquierda; que a veces de expresaban con agresiones violentas entre quienes debian estar unidos junto al Presidente .

Además al ver amenazados sus enclaves económicos y privilegios no tardaron en organizarse y financiar el derrocamiento del Gobierno Popular. Lo que pasó lo sabemos y se ha escrito mucho.

Otro elemento es que menospreciamos la capacidad militar y los niveles de brutalidad a la que podian llegar los golpistas. Nosotros éramos jóvenes y pensábamos que lo teníamos todo a nuestro alcance. No fue asi, fuimos muy idealistas y consecuentemente se luchó. Muchos murieron por ello.

- ¿A partir de tu experiencia, cuales son las cosas más importantes que rescatas de ese tiempo?
- En que por lo menos tuvimos la utopí­a de soñar una sociedad mejor, esa generación de luchadores/as soñó con alcanzar las estrellas con la mano. Fueron 1000 días felices ,inspiradores y tambien tormentosos, y estuvimos ahí. Nadie nos cuenta el cuento. El tren no paso por nuestro lado, estuvimos montados como pasajeros de ese tren que atravesó Chile de norte a sur de este a oeste y que sólo se detuvo cuando fue traidoramente derrocado.

- ¿Qué consecuencias inmediatas tuvo el golpe para ti?
Bueno una vez detenido y conocido como miembro del MIR con algunas responsabilidades soy permanentemente, llevado de una cárcel a otra y en cada una de ellas soy torturado e interrogado. Casi diez lugares distintos de detención y tortura hasta ser llevado a dos Consejos de Guerra en lo que se pedí­a la condena de muerte, aplicando el articulo 248 del Cogido de Justicia Militar. Además, de ser yo quien darí­a la orden iniciar la lucha de clase en Chile qué idiotez!. La condena no se concretó. La fuerte y tenaz lucha por los derechos humanos de presos políticos del entonces Obispo de San Felipe Enrique Alvear , ya fallecido, logró que se suspendiera. La condena bajó a perpetua, pero por presión de las Iglesias, la Vicaria de la Solidaridad, Cruz Roja Internacional, Anmesty fue revisada quedando en treinta años de cárcel. Entonces, fui trasladado a la Penitenciaria de Santiago para su cumplimiento.

Fui uno de los tantos prisioneros polí­ticos torturados hasta el extremo. Toda esta información la recogió Manuel Cavieses en sus libros publicados en que menciona mi nombre. Me quitaron mi tí­tulo de profesor, fui exonerado, mi esposa por ser la compañera del mirista, es perseguida, y también exonerada, como lo fue mi hijo que en ese momento tení­a dos años. Los traumas han quedado junto a nosotros durante todo éste tiempo. Mi hijo en varias oportunidades me lo llevaron para presionarme, lo metí­an a la cárcel, donde estábamos presos, sentía sus gritos y llantos llamándome. Eso queda egado tantos para mí­ como a él y a mi compañera. A pesar que van a cumplirse 40 años del golpe.

Pase algunos años en la Peni hasta que aparece el famoso decreto 504 al que nos acogemos casi todos los prisioneros que estábamos condenados a largas condenas. Organismos como CIME coordinan con embajadas nuestras salidas y es Suecia la que me acepta y soy trasladado a Capuchinos (hoy no existe) para preparar la salida del pais. A Suecia llegamos una noche triste, nevosa y con una angustia e incertidumbre preguntándote y ahora qué pasa.

- ¿Cuales son tus reflexiónes a los 40 años del golpe militar ?
- No es que todo siga igual. Chile internacional-mente aparece como una de las economí­as mejor evaluadas, donde el modelo neo-liberal ha dado resultados eficientes, se le hace aparecer como un paí­s casi desarrollado. Pero, es un paí­s donde los ricos se han hecho más ricos y los pobres más pobres. Casi cinco millones de chilenos no existen en las estadí­sticas, como viven ? Las grandes transnacionales volvieron a Chile, se ha privatizado hasta el agua y como dijo Neruda que “no nos privaticen el aire. La salud pública deficiente, las llamadas AFP despojan a los trabajadores de sus ahorros, las Isapres hacen lo suyo en la salud, jubilados con miserables pensiones.

Con la Concertación durante casi veinte años en el gobierno persisten demandas eternas. La educación, demanda de los estudiantes pinguinos, traicionada, los mapuches olvidados y reprimidos por su lucha. Una Constitución illegal pinochetista que no se ha cambiado, el sistema de elección bino-minal negocio para todos, parlamentarios con sueldos mayor a la del Primer Ministro de Suecia. Políticos transfugas y corruptos etc.

Ese es el Chile del presente y parece que sera el Chile del futuro. Los que tuvieron la oportunidad de cambiarlo durante estos años no lo hicieron por qué lo harían hoy ?

- ¿En Chile se hablaba de los que se fueron y de los que se quedaron, o del exilio dorado en el caso de los que se quedaron en Suecia. Que piensas sobre ello?

No fui de los que se fueron, me fueron directo de la cárcel Capuchinos al aeropuerto rodeado de militares agresivos, con ametralladoras, ver de lejos a mi familia que fue a despedirme y al avión para Suecia y llegar una noche de invierno oscuro y nevado como nunca antes la había visto. Eso no se olvida.

Mi exilio no fue ni ha sido dorado. Desde que llegue a Suecia paí­s frío, pero también cálido y fraternal he trabajado en todos los trabajos que están destinado a los extranjeros; mientras limpiábamos escaleras, lavando platos también estudiábamos en la Universidad el idioma sueco para poder luego revalidar nuestros estudios, mi compañera y yo eramos profesores en Chile nos incorporamos a la educación sueca como profesor reconocido por el Ministerio de Educación de Suecia.

Yo no podí­a entrar a Chile, se me había quitado la nacionalidad y estuve en los famosos listados hasta que en la última lista mi nombre apareció y pude ir a Chile por unos meses después de 17 años. Cuando fui ya Chile no era el mismo, todo había cambiado, hasta mi familia había disminuido, algunos seres queridos tuve que ir a visitarlos al cementerio, como a muchos amigos y compañeros.

En Suecia hemos respetado las leyes de este paí­s que nos acogió, hemos pagado nuestros impuestos y hoy ya jubilados con hijos y nietos puedo decir que somos chilenos agradecidos de la hospitalidad que este paí­s nos concedió bajo el gobierno de Olof Palme y el gran trabajo del embajador Harald Edelstam. Pienso que hemos respondido como tal, como tantos otros chilenos que hemos vividos dignamente en este exilio dorado, en las que hay noches que aún no puedes dormir, o las pesadillas de la tortura y el encierro que te acompañan adonde vayas. Un lugar culturalmente distinto, un idioma que nunca habí­as escuchado, con largos inviernos, donde la noche es larga y oscura y soportar frí­os entre 15-20 grados bajo cero a lo que no estábamos acostumbrados y a pesar de los tantos años en Suecia aún puedo decir que no me acostumbro.

Nunca pensé salir de mi paí­s, no tenia proyectos de salir al exterior, Chile era mi proyecto de sociedad y de vida. Ahí í­bamos a construir una nueva sociedad más igualitaria, más libre, más democrática y solidaria. Todo ese sueño fue destruido con el golpe militar.

-¿Durante estas cuatro décadas cuál es la pregunta que te has hecho y que no tiene respuesta?
- Soy de los que ponen en duda la existencia de un Dios, mas creo en el ser humano, pero me cuesta a veces entender que personas que buscan un mismo objetivo en este caso el cambio de la sociedad chilena a través del gobierno popular de Salvador Allende, personas que se alinean y organizan a través de partidos polí­ticos no sean capaces de dejar de lado sus sectarismos, sus intereses de partido, sus ambiciones personales por el bien común, por el proyecto Nuevo de vida. La ceguera sectaria les nubla la mirada al futuro,la pasión no les permite razonar a pesar de los hechos que se suceden uno tras otro. La conspiración de los golpistas y EEUU, avanzaba a vista de todos, los llamamientos a la unidad era para oí­dos sordos. Los responsables de los distintos partidos no fueron capaces, no estuvieron a la altura de un Salvador Allende que tenía una mirada de futuro más allá de esos dirigentes que no alcanzaron a comprender ni a ver lo que Allende veía. Algunos ministros en los momentos previos al golpe no creí­an que camiones militares avanzaban a Santiago a pesar de los insistentes llamados telefónicos que se le hacían llegar. Joan Garces asesor de Allende en su libro los Mil días de Allende describe que algunos ministros ironizaban, ridiculizaban los llamados telefónicos.

Qué les paso a nuestros dirigentes? se les nublo la razón ? no estuvieron a la altura de la exigencias de la lucha? pensaban que todavía podían muñequear a los golpistas? Esperaban que con esa actitud entreguista iban a conseguir prebendas de los golpistas ?
A estas alturas me quedo con aquellos jóvenes combatientes, dirigentes/as estudiantiles, pobladores, obreros ,campesinos, profesionales consecuentes que fueron prisioneros torturados y que cayeron entregando su vida por esta lucha contra titanes.


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