Estocolmo.se
Me olvide que podia ser un triste


Estocolmo | Opinión
Publicada:2014-03-17
Por Alejandro Fischer Alquinta*

No es necesario retroceder tan lejos para llegar al 1965; se podía ir fuera de la ciudad caminando y encontrarse en medio campo, mariposas, pastito, montañas, cerros, riachuelos, sensación de libertad, olor a asado de tira o de pollo, de explorar, de jugar a los jovencitos... No había peligro de alambres de puas o de algún perdigón loco que te volara un ojo...




Yo soy un hombre triste, no en ristre, que intenta escribir, lo que siente la memoria al caminar.

Los esquemas y los procesos me tienen viejo y encorvado, ando silbando muerte, busco explicaciones a la violencia, a la creencia trunca.

Años atrás, escribí un poema en sueco, titulado: “violencia”; trataba de explicar el derecho y la necesidad de la aplicación de la fuerza razonada, aunque esta sea con violencia...

Ahora me siento un perdigón sin derecho a herir a nadie...
No estoy bien, la naturaleza tampoco lo esta; a pesar de tanto luchar, ella esta insatisfecha... sus necesidades se han ignorado... Si seguimos viviendo así, desde el orégano hasta el hijo que aún no nace, no nacerá, no tendrá donde estar...

No quiero decir que los comunistas hablan el mismo idioma de la madre tierra... para nada... hablo de esta manera, por los sacudones que da la tierra y los suspiros de los mares...El pelusa de Piñera lo aplaudió un terremoto, a la presidenta la despidió... y a su regreso la vuelve a saludar.

Yo no creo en brujo, pero que los hay, los hay... la única manera de estar en armonía con los duendes de la cordillera y del pacífico, es la lealtad y el otorgar a los hijos de esta tierra, sus derechos fundamentales, sus necesidades.

”Pense que la nieve se había ido”...el Abedul me mira satánico, se ríe.

El gorrión sueco, muerto de frio, me dice “pa onde Vay tarado, tan descamisado”...Voy a quedar solo con mis fríos... la primavera me robara los colores, los sueños, las esperanzas... me dejara los olores, los que me impiden inflar globos, caminar largo...El abedul me sigue mirando; yo le saco la madre y le muestro el nezeril.
Yo creía que la llegada de Nueva Mayoría a ser gobierno, me iba a tener más contento que “pata en agua tibia”, no ha sido así, ando a lo mexicano: volando bajo y por los suelos.

Me he andado mintiendo hace mucho tiempo..habia empezado a creer de nuevo; tanto dándole a la manivela, terminas teniendo la enfermedad del tenista o del golfista... nombres sofisticados; no puede ser la enfermedad del azadón, de la pala, chuzo o la picota...

Ando mexicano... el primer mexicano que conocí era mexicana, éramos vecinos allá en Barquito, en el norte, al lado de Chañaral...el Yayo, su hijo, fue el que se hizo “caca” en los pantalones, cuando veníamos llorando, gritando, quebrada abajo por los cerros, arrancando del Ejército peruano.

Ando muy confundido, más bien perplejo por la amplitud, la inmensidad, diversidad de todas las cosas... me doy cuenta que los hombres nos conformamos con cosas pequeñas, quizás inmensas en su hacer, pero pequeñas iguales...sin embargo matamos igual...Algunos energúmenos van en busca de la inmortalidad, sin darse cuenta que la inmortalidad esta en saber caminar por los tiempos que te dieron...
No quieren saber del despertar de la dialéctica de cada segundo... lo que importa es acumular riquezas y poderes. Estamos construidos en forma rara, alguien nos jugo chueco...nuestra estructura esta construida para ser feliz...Las pandemias, enfermedades raras, vienen por el mal trato y por la arrogancia que queremos vivir la vida...
Me gustan los elefantes: ellos saben el momento de su descanso final, agarran sus caminos secretos, sin cornetas ni monumentos, se van a su país de trompas blancas.

Ando más amargo que de costumbre; el amor, el combate por un mundo diferente, me hacia levantar en las mañanas, por unos días, ha dejado para mí, de reír, cantar... no quiero levantarme, no puedo levantarme, son cientos de manos que “flatachan” mi existencia, me cierran las ventanas y puertas...

Tengo la enfermedad de la pena...
Yo también tengo derecho a tener pena.me siento más cerca del perro que de mi hermano... y ninguna de las dos cosas he sabido disfrutarlas...parezco un antepasado cavernario, teniendo en las manos un secador de pelo o una cortadora de pasto.

Mi mundo se pone oscuro, y no puedo juzgar a nadie, porque yo mismo no hice lo que tenía que haber hecho.

Reflexiono... porqué las” instancias especiales” Bolivarianas, sabiendo, quienes son los Cómplices de los Sepultureros, no los agarran en patotas y como dice el gato:“chao, pescado”.

Aún no es tiempo de sepultureros, pero de cómplices sí.

Los sepultureros sin sus cómplices, no es mucho lo que pueden hacer.... les da vergüenza, ellos actúan en las sombras... y hasta las sombras, dios mío de los coloraos, hay que ir a dialogar, para terminar con la violencia en la tierra de Bolivar, hay que hablar con ellos...

Y se atreven a ensuciar los términos y lo que representa los derechos humanos...

El Imperio es poderoso y se la juega para ser más poderoso, omnipotente; nosotros podemos adelantarnos, levantar barricadas para ganar tiempo y sembrar conciencia... no basta con un programa unitario, es necesario practicar ese programa en su verdadero contexto y objetivo.

Se tiene que acabar con andar vistiendo la democracia con investiduras del imperio...No podemos hacer de Chile un país diferente, si no cambiamos nuestra forma de ser...

Como es posible que un pueblo, con las características de Crimea, tierra de miles de combates y muertes, no pueda elegir en un referéndum su propio destino. Hasta mi paisito dice que es ilegal...
Mi mexicano es fuerte, ando rasante, volando bajo, mi intelecto 30.30 es de “chingol a jote”. Si no filtramos, separamos las herencias cuarentonas y más, que vienen del pasado: los poderes fácticos, nos van a pillar en medios de ilusiones... y el sur, con Nueva Mayoría y todo: “Chao pescao”...

No vayan a creer que estoy tirando pa la cola... no, en esta aventura maravillosa de hacer un mundo mejor, a pesar de lo devastador del Imperio, de algunas cosas que me matan en pena, lucharé, con toda mi alma, como que si fuera yo, el que tiene que apagar la luz.
Muchas gracias.



Comparte


Email Facebook Twitter Addthis Gmail Print Google Translate

Noticias relacionadas de Estocolmo

✅ TEATRO : DANSGRUPP RUTA DE LA MEMORIA
✅ Arranco por los techos.
✅ La cuestión esta dispareja.
✅ CENA BAILABLE AERCHI-SUECIA
✅ LAS ENFERMEDADES DE LA TERCERA EDAD

Anuncio google
estocolmo_agenda
Actividad
Actividad

Ultimas Noticias

Edelstam
Gallery
Gallery
Gallery
logo Nobel
logo Nobel