Estocolmo.se
Irma deja destrucción e incredulidad en Cuba


Cuba | Actualidad
Publicada:2017-09-10
Por Agencias

El poderoso huracán destrozó gran parte de la industria turística de la isla e impactó a los cubanos por su fuerza y su carácter impredecible





El poderoso huracán destrozó gran parte de la industria turística de la isla e impactó a los cubanos por su fuerza y su carácter impredecible

Caibareán (Villa Clara), Cuba - El huracán Irma decidió alejarse poco a poco de territorio cubano y enfilar hacia la Florida con sus poderosos vientos, no sin antes dejar en Cuba una secuela de destrucción, sobre todo en la industria turística del país, y provocar suma incredulidad entre los residentes de la isla por su gran poder y por su errática trayectoria.

Irma, que a su paso por el Caribe ha provocado decenas de muertos y multimillonarias pérdidas en infraestructura, no tuvo piedad con Cuba y azotó a la “Mayor de las Antillas” por más de 48 horas con vientos de tropical y de huracán categoría 5.

Uno de los puntos que recibió particular castigo fue el pueblo de Caibareán, en Villa Clara, donde el huracán provocó inundaciones, destruyó casas, quebró el tendido eléctrico y dejó inoperante la red de telecomunicaciones del poblado.

“Yo nunca había visto una cosa como esta, nunca, y llevo 47 años viviendo en este pueblo. Esto fue insólito, increíble, porque ese huracán nos engañó, pues parecía que venía y después que no, para al final entrar y destruir todo lo que tenemos”, dijo Niurka Rivera, una mujer que vio cómo su enorme casa localizada en el frente marítimo del municipio resultó destruida al caerle encima un edificio público que colapso.

“Mi casa quedó en nada, de 14 espacios que tenía, incluso unos para alquilar, sólo quedaron tres, todo lo demás se destruyó”, agregó compungida la mujer mientras recogía los escombros en los pocos espacios que quedaron disponibles para vivir.

Como Niurka, ya se estiman en miles los cubanos que sufrieron daños severos en su residencia por el paso de Irma.

El libreto de Irma acabó como toda una pesadilla para los cubanos.

En primer lugar, se estimaban remotas las posibilidades de que el huracán entrara con su ojo al país. El meteorólogo José Rubiera, de la televisión nacional y toda una institución en Cuba, afirmó que el ojo de Irma efectivamente entró en tierra firme por algún punto en Villa Clara y salió por una zona cercana a polo turístico de Varadero, en Matanzas.

En segundo lugar, las estimaciones colocaban al huracán pasando al norte, pero dando un violento giro entre las provincias centrales de Ciego de Ávila y Villa Clara para dirigirse a la Florida, lo cual hubiese evitado muchos problemas a Cuba.

Pero no ocurrió así. Irma se fue acercando poco a poco a tierra firme cubana, desafiando todos los pronósticos, y acabó castigando al 90 por ciento de Cuba, pues sus efectos se sintieron desde Guantánamo hasta La Habana.

El impacto destructor de Irma se extiende desde la punta oriental, en Guantánamo, hasta la capital, La Habana.

En Guantánamo se registraron daños severos en el enclave histórico de Baracoa, el mismo que fue seriamente dañado el año pasado por el huracán Matthew. Mientras que en La Habana, condiciones de tormenta tropical y fuertesmarejadas provocaron inundaciones en las zonas aledañas al Malecón habanero y en las primeras avenidas del exclusivo sector de Miramar.

Las autoridades ordenaron evacuaciones en esas zonas del frente playero, así como en el municipio de Centro Habana.

Desde todas las provincias orientales llegaron reportes de techos llevados, inundaciones, árboles caídos, carreteras cortadas, cosechas perdidas y zonas costeras seriamente dañadas.

Pero la peor parte la llevaron las provincias centrales del país, Camagüey, Ciego de Ávila y Villa Clara.

El enclave turístico de Los Cayos, una serie de pequeñas islitas donde se levantan hospederías de playa de clase mundial y que se extiende por estas tres provincias, fue el que llevó la peor parte, pues el ojo de Irma pasó por arriba de ellos y los devastó.

Irma tocó tierra cubana en la madrugada del sábado en el Cayo Romano, de Camagüey, y a partir de ahí se encargó de destruir mucha de la infraestructura en los cayos Guillermo, Coco y Santa María, los de mayor flujo turístico en Cuba.

De allí la enfiló hacia la zona de Caibareán y Remedios, en Villa Clara, registrando los primeros daños directos en la isla grande. El Nuevo Día estuvo en la zona pasando el huracán y la experiencia fue espeluznante.

Los vientos silbaban por su potencia y el hotel Barcelona, donde se hospedaban los periodistas que cubrían la emergencia, vio cómo la ventolera rompió puertas y ventanas con una facilidad pasmosa.

Un recorrido tan pronto los vientos amainaron confirmó el peor de los temores, pues la destrucción era inmensa, sobre todo en la infraestructura de vivienda, telecomunicaciones, carreteras y electricidad.

“Esta ha sido una experiencia única, nunca habíamos vivido algo así”, dijo Juan Alberto González Milán, presidente del Consejo de Defensa Municipal en Caibareán. “Ahora las prioridades son levantar la infraestructura eléctrica, de telecomunicaciones, vivienda y la asegurar la red alimentaria”, agregó el funcionario del Partido Comunista de Cuba.

A Irma no le bastó con destrozar el centro de Cuba, pues para hacer más tristemente célebre su paso por tierras cubanas, decidió darse una vuelta por la zona de Matanzas y causar estragos en la región de Varadero, el otro gran integrante de la tripleta de grandes del turismo en el país, junto a los Cayos y La Habana.

El impacto en la industria turística dejado por Irma es insospechado, sobre todo, cuando la temporada alta arranca a partir de octubre. Los recursos para la recuperación tampoco serán sencillos de aglutinar, pues el daño es el denominador común, en mayor o menor grado, en todas las provincias desde Guantánamo hasta La Habana.

La tarea de reconstrucción, por lo tanto, no será simple, pero los cubanos son de esa gente acostumbrada a superar lo que se les ponga en frente.

Para ellos, al final, lo importante es mantenerse vivos, como dijo Rosa Irma González mientras limpiaba su casa llena de lodo en Caibareán.

“Nos levantaremos, como siempre hacemos. Este es un pueblo fuerte, acostumbrado a la lucha. Necesitamos vida para lucha y, lo importante, es que estamos vivos, porque con vida no hay huracán que pueda con nosotros”.


Fuente:/elnuevodia.com
Por Benjamín Morales Meléndez




Comparte


Email Facebook Twitter Addthis Gmail Print Google Translate

Noticias relacionadas de Cuba

✅ Miguel Díaz-Canel, actual primer vicepresidente de Cuba, suceda a Raúl Castro como jefe de Estado.
✅ Bachelet se reúne en esta jornada con Raúl Castro en el Palacio de la Revolución
✅ Cómo el diario del Che en Bolivia llegó a las manos de Fidel Castro burlando a la CIA
✅ Vacuna cubana contra el cáncer de pulmón
✅ Los que bailan por la muerte de Fidel en Miami se van a llevar una sorpresa

Te puede interesar!



Cuatro embajado...


Argentina-Rusia...


Cadem: el 34% d...




¿El ensayo de ...


China compite p...


La realidad no ...

Anuncio google
estocolmo_agenda
Actividad
Actividad

Ultimas Noticias

Edelstam
Gallery
Gallery
Gallery
logo Nobel
logo Nobel