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Illustration:Fotografia Marco Lagunas, Montaje-esto.se

Suecia

Hablando de Exilio con Marco Lagunas León
Saturday, 31-Oct-2026

Suecia/cultura

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El fenómeno como exilio o desarraigo persiste imborrable y se puede convertir a lo más en una herida mal o bien cicatrizada, pero se ve, no se puede esconder, disimular sí; eso se hace en forma más normal, no se habla de exilio como tal.

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Hablemos de Exilio / estocolmo.se Marco Lagunas León -19/19/2026

La República de Chile a lo largo de los siglos XIX y XX, el Estado chileno incorporó el destierro y el "extrañamiento" formalmente dentro de sus leyes penales como castigo contra rebeliones y delitos políticos. De esta manera, el exilio se repitió de manera sistemática en momentos de crisis interna, documentados por la Biblioteca Nacional de Chile en su portal Memoria Chilena:

Ningún proceso represivo anterior en la República de Chile, igualó en magnitud, gravedad y carácter punitivo sistemático al exilio político durante la dictadura militar (1973-1990), el cual desarraigó a miles de chilenos y se constituyó como el movimiento migratorio forzado más masivo e impactante de la historia contemporánea y Republicana de Chile.

Podemos decir que nuestra diáspora tiene una presencia significativa en Argentina, Estados Unidos y Europa, destacando particularmente el caso de Suecia.

Gente de exilio, el nuevo trabajo de Marco Lagunas, (antes hemos publicado una reseña de su libro, Los atribulados). Gente de exilio, en este nuevo trabajo, Lagunas no solo explora rostros, son retratos de época. La aguja del tiempo se detiene frente a un portal en una calle del tiempo que juraría, reconozco muy bien. No reconocerás un bar secreto, serán historias de un ayer no muy lejano. Gente de exilio, es una exposición de fotografías, rostros, historias, la exposición no arrastra a un territorio ambiguo donde reconoceremos que dejamos las cosas casi a medias, reconoceremos que todavía recordamos esas palabras casi proféticas, "De nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre."

Tomamos contacto con Marco Lagunas en Estocolmo, y ésta fue nuestra conversacion.

Hablemos un poco, ¿Quién es Marco Lagunas León?

L

legué a los 22 años como refugiado a Suecia. Creo estar muy marcado por la experiencia que viví entre los 15 y los 25; fue un periodo convulso en mi país y mi sueño de una sociedad justa fue derribado por mar, cielo y tierra. Viví la clandestinidad, formé familia y después vino el exilio. Y el exilio es una conjugación de posibilidades e imposibilidades y un enfrentamiento permanente y arduo, ”con arma blanca”, entre mi yo y yo.

¿Cómo nace la idea de hacer una exposición sobre el exilio? ¿Hay alguna historia personal o familiar que te haya impulsado en ésta nueva aventura?

ML: Inicialmente la idea era proclamar esto en Chile, hacerla allá, hacer que los exiliados “visiten y dialoguen” con sus compatriotas de Chile. Tiene que ver con la memoria. La idea es decirle a los chilenos que hay exiliados, aquellos que salieron por esas décadas todavía existen, que no son un número, “ahí los tienen” más viejos. Creo que es un porcentaje grande de chilenos que nacieron después de la dictadura, y hay que contarles la historia y una exposición es una manera. La fotografía y el retrato como género artístico ofrecen elementos suficientes para armar una narrativa. Que se haya realizado en Suecia es porque también es necesario hablar de ello entre nosotros, hablarles a los suecos de por qué nos quedamos. Hoy en día se ha puesto en tela de juicio el derecho al refugio político. Crear un evento que delibere sobre esto es contar lo que nos pasó, es algo que sigue pasando y seguirá pasando, porque el exilio siempre ha estado en los anales de toda la historia de las sociedades. A nuestros jóvenes y a las generaciones venideras hay que seguir explicándoles que aquello que sucedió hace 50 años al otro lado del Atlántico es una historia trashumante, que continúa; hay que seguir dándoles herramientas que ayuden a explicarse su propia vida. Hay que dar insumos contra el olvido.

¿Qué conversación te gustaría que se abriera entre el público después de ver tu trabajo?

ML: Este trabajo presenta diversas conversaciones. Se orienta a conversar con ”los suecos” que sepan por qué nos quedamos y los entresijos de la decisión de quedarse. Yo creo que la causa de que hayamos echado raíces aquí y que ya no seamos tanto de allá, fue por causa de la fuerza del tiempo; la dictadura duró demasiado tiempo y alcanzamos a enraizarnos. En algunos casos los vasos comunicantes con el país natal, durante ese largo periodo, se perdieron. Hay una amistad histórica que fue con la gente que hizo solidaridad por nuestra causa y estuvo contra las dictaduras y por las democracias. No sé si se ha dado algún encuentro que permitiera una conversación sobre aquel tiempo. La gente que nos ayudó en el primer tiempo cuando llegamos. El tema exilio (en este contexto) invita, creo yo, a mirarse a los ojos después de tanto años que han transcurridos. Ya el tiempo nos va consumiendo, muchos se han ido; sin embargo, una conversación final entre los que quedamos sería hermosa, nos haría sentir orgullosos de nuestra generación.

Recuerdo un comentario de Julio Numhauser cuándo fue encargado cultural de la embajada de Chile en Suecia, "el mes de septiembre su agenda cultural le acortaban los días". ¿Cómo te fue con la actual representación diplomática en Estocolmo?

ML: No recibí ningún apoyo ni de la Embajada chilena ni del Instituto Chileno Sueco. Y esto fue tanto en la era Boric como en la de Kast. La representación diplomática chilena en Suecia no fue diplomática ante el tema, le fue indiferente. Sin embargo, recibí un robusto estipendio de Längmanska kulturfonden que resolvió la publicación del catálogo de la exposición fotográfica. Este catálogo es importante pues es lo que queda para la posteridad. Comprende 18 entrevistas de exiliados chilenos que cuentan casi medio siglo de su vida en Suecia. El catálogo está dividido en dos partes: la primera es un relato de las imágenes que se exhibieron en sala y es la narración fotográfica del exilio, solo en base a rostros; una segunda parte es la de las entrevistas, que dicho de otra forma es la narración en texto. Dos eventos se han llevado a cabo, ambos con mucha gente. En la Galería de La Puerta se hizo un vernissage como se estila en Chile; un sábado después de las 17:00 hrs. En el ABF dominó un público más heterogéneo. Ningún medio orientado a la ”diáspora hispanohablante” prestó atención a su existencia (con la excepción de estocolmo.se). Septiembre está lleno de actividades entre los latinoamericanos, es cierto. A esto hay que sumar los días de elecciones parlamentarias. Esta exposición, por otra parte, es introspectiva: no invita a bailar, ni a empanadas, ni despierta la pasión de las masas. Es reflexiva, presupone algo de entrega y abnegación, invita a compenetrarse del ”otro”. ¿Habrá una coincidencia entre los medios en general de priorizar lo más popular, la entretención?... No sé explicar ni a qué atribuir la ausencia de los medios.

Escenario: La representación diplomática chilena en Suecia no fue diplomática ante el tema, le fue indiferente.

El exilio es un concepto muy amplio. ¿Cuál es el enfoque central o el «hilo conductor» de tu muestra?

ML: Es ese de que hablé antes, ”una historia sobre los que no regresaron”. Aquí hay varios hilos; el exilio cobra una dimensión en el tiempo, que se traspasa a una segunda generación y en adelante; una condición desarraigada que aprendimos a sobrellevar; un desafío a recuperar aquella historia que nos hizo parte de una diáspora. Todos esos puntos están vinculados a la decisión de no volver. El exilio no termina, en mi opinión, con la vuelta de la democracia en Chile, se prolonga en una serie de dramas familiares y existenciales, que en cuanto a dolor y grado de dramatismo merman con el tiempo, pero el fenómeno como exilio o desarraigo persiste imborrable y se puede convertir a lo más en una herida mal o bien cicatrizada, pero se ve, no se puede esconder, disimular sí; eso se hace en forma más normal, no se habla de exilio como tal.

Cuenta cómo fue el apoyo recibido de la comunidad chilena y sus organizaciones, aunque ya no son muchas las que están quedando. ¿Hay algo que te gustaría destacar?

ML: No hubo apoyo de organización política o asociación cultural chilena con la gran excepción de la Asociación Cultural La Puerta, que me ofreció local y apoyo con personal para abrir el primer ciclo de exposiciones al público. Organizaciones que trabajan por DD. HH., por los presos políticos, etc., no mostraron interés. No se puede decir lo mismo de quienes estuvieron dispuestos para las entrevistas y un retrato fotográfico; sin ellos este trabajo habría sido imposible, estoy muy agradecido con ellos. El apoyo lo recibí de mis amigos, quienes me ayudaron con contactos, lectura de los manuscritos y corrección de los textos. Este proyecto en su construcción fue un viaje muy solitario y lo saqué a puerto a puro ñeque. Me hubiera gustado haber tenido un ”padrino” o un grupo de trabajo, un respaldo, alguna asociación cultural que velara por el significado de este proyecto; habría facilitado y habría roto este carácter del ”artista desconocido”. Tuve hermosas conversaciones con algunos visitantes, llegaron algunos jóvenes que me alegraron. En los días del ABF fue un público más heterogéneo: kurdos, iraníes, bálticos, gente de la solidaridad, del antiguo Chilekommitté, algunas personas conocidas públicamente y gente común y corriente. Pero esto continúa, ahora viene Södertälje, hay planes para Gotemburgo, se ha demostrado interés desde Chile, y en este punto estamos en el momento más problemático: el financiamiento. No sé cuánta gente ha llegado a visitar la exposición hasta el momento, pero el libro se ha vendido bastante bien (el libro recuperará, en parte, mis préstamos al proyecto). Pero las bibliotecas y las casas culturales suecas también estuvieron indiferentes; envié solicitudes ofreciendo el material a muchas bibliotecas y casas culturales, la gran mayoría no respondía. Más adelante veré qué puedo sacar en limpio de esta experiencia.

He visto el libro, felicitaciones por el trabajo. Tengo dos preguntas en una: ¿por qué las imágenes llevan como pie de foto solo la fecha de nacimiento, muy críptica? ¿Y por qué no existen fotos de hijos que también fueron exiliados sin tener mucha opinión?

Exilio
Gente de Exilio

Año 2026

ML: Muchas gracias por las felicitaciones. La idea del proyecto fue hablar del exilio, no de sus protagonistas, ni de sus héroes o víctimas, aunque parezca contradictorio. Las entrevistas son anónimas y las fotos se presentan sin otra identidad más que el rostro. Debo aclarar que el rostro para mí es central a la hora de interiorizarse en el mundo de un individuo; el rostro te permite divagar con la ayuda de los elementos que lo componen: los ojos, las arrugas, la boca, los dientes... Esto es muy personal y sé que hago una apuesta bastante arriesgada, debido a que es un reto a la empatía de cada uno. La fecha de nacimiento es para que se deduzca a qué edad llegó el personaje que se observa. Yo hice la selección de los que participaban llegados entre 1973 y 1989, que es el período de dictadura en Chile, aunque puede haber algunas excepciones; con ese dato del observado se podría hacer un cálculo de cuándo llegó determinado personaje y qué edad tenía entonces, luego, al proyectarse en el tiempo, sacaría un resultado del tiempo que ha vivido fuera de su tierra. El dato etario ayuda, pues involucra una referencia a las etapas de la vida personal y también a su relación con la evolución de la sociedad... yo busco que el observador pueda construir una narrativa y/o adentrarse en la vida del exiliado. Quizás hay algo pretencioso de mi parte, pero la idea, como dije antes, es despertar empatía, curiosidad. Los niños o los menores no tomaron la decisión de irse lejos por razones de protección política, ellos siguieron a sus padres; pero soy consciente de esta ambigüedad y creo que alguna narrativa específicamente sobre ellos se ha hecho bastante. Otra cosa, este segmento, así como la llamada ”segunda generación”, a mi gusto tienen otras características. El libro debe reflejar esta misma estructura narrativa en la sala de exposición. En la primera parte, la historia se cuenta con los rostros y su fecha de nacimiento. La segunda parte es la misma historia, solo que aquí está en texto.

Déjanos otra de tus impresiónes sobre las personas entrevistadas para tu trabajo.

ML: Es gente muy generosa, estoy muy agradecido. En el camino siempre hay baches, es parte de todo derrotero, pero en fin salió y creo que una gran parte está muy orgullosa de haber colaborado, eso lo noto por los comentarios que me dan con respecto al libro. Dentro de los que participan hay de todo, gente que estuvo en el atentado de Pinochet, gente que estuvo en la guerrilla, muchos vinieron de la cárcel pasando por experiencias de tormento, otros llegaron desde la clandestinidad en la lucha contra la dictadura, hay exfuncionarios del gobierno de Allende y también gente que no quiso vivir en dictadura y vio la forma de huir de ese Chile inhóspito. Ellos, en su mayoría, tuvieron un viaje largo y con tropiezos muy miserables. Y luego está el relato cuando se da la posibilidad del retorno y toda esa odisea de frustraciones y fracasos, desilusiones, etc.; eso, para mí, es lo más impactante de los relatos.

¿Tienes algún proyecto en marcha sobre el mismo tema, o en otra dirección?

ML: Quisiera escribir sobre los largos primeros años en Estocolmo. Llegué a esta ciudad el 2001 (a Suecia llegué a Gotemburgo en 1977) y esa etapa representa el intersticio decadente en mi vida. Antes de ello fue inocencia y luego vino la madurez. Cuando uno ha cambiado de país y habiendo llegado tan joven, cae en formas de anomia existencial. Decadente en el sentido de ser un meteorito divagando en el espacio sin lograr encontrar su lugar. Posiblemente no se logró, pero sí se pudo construir ”su casa” en ”La tierra baldía”, como en T. S. Eliot, pero en lo más íntimo de la persona. Veremos qué resulta de ello.

Marco Lagunas León:

Llegué a los 22 años como refugiado a Suecia. Creo estar muy marcado por la experiencia que viví entre los 15 y los 25; fue un periodo convulso en mi país y mi sueño de una sociedad justa fue derribado por mar, cielo y tierra. Viví la clandestinidad, formé familia y después vino el exilio. Y el exilio es una conjugación de posibilidades e imposibilidades y un enfrentamiento permanente y arduo, ”con arma blanca”, entre mi yo y yo.



redacción
Autor: By SvDTid
Bildinformation: Prensa
Map:ESTOCOLMO / 10/01/2026 /
Foto:
Esto@News

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