Steve Bannon
Steve Bannon empuja movimiento de ultraderecha en América Latina […]
Suecia/elecciones
Los socialdemócratas eligieron la flexibilidad. La líder del partido y ex primera ministra Magdalena Andersson no definió una coalición de gobierno fija, sino que hizo campaña en la propia plataforma del partido. La cuestión de la formación del gobierno debía decidirse después de las elecciones.
El Partido de Centro continúa las conversaciones con la derecha: algo «natural»
Como es ya costumbre, Expresen intenta crear bloque y escriben sobre sus deseos ocultos. Oposición compacta en S al gobierno de V La oposición a la entrada de V en el gobierno es compacta en el círculo interno de los socialdemócratas, según “erfar Expressen” . —Son cuestiones que estoy debatiendo ahora mismo —responde Magdalena Andersson—. Al mismo tiempo, cada vez más personas empiezan a cuestionar la estrategia de la dirección del partido. —Deberían dejar de atacar al Partido de la Izquierda —afirma Göran Greider, miembro de S.
El año 2018 fueron unas elecciones muy reñidas del último tiempo debido al rebarajamiento en el Riksdag como resultado de las votaciones de ese año. Ya entones los sondeos de opinión dan cuenta de una baja sostenida a la preferencia socialdemócrata y una alza sostenida de la derecha.
El resultado de esas elecciones del 2018 dejó un parlamento fragmentado sin mayorías claras entre los bloques tradicionales de centroizquierda y centroderecha.
Luego de la tercera votación (18 de enero de 2019): y tras intensas negociaciones (compromisos) culminaron en el denominado Acuerdo de Enero (Januariavtalet), el Parlamento eligió con éxito a Stefan Löfven. Obtuvo 115 votos a favor, 153 en contra y 77 abstenciones.
Esté año,2018 y en esas votaciones, el Center dejó marcada su complejo rol de visagra, sin muchas propuestas crativas, más alla de ser un cuello de botella político.
El dilema: El nuevo gobierno de coalición entre los Socialdemócratas y los Verdes que se intentaba entonces, hablamos del año 2018, se sostenía sobre el Acuerdo de Enero (Januariavtalet) firmado con los partidos de centroderecha (Partido del Centro y Liberales). Dicho acuerdo incluía una cláusula (humillante) según dagensarena, explícita redactada por el centroderecha para excluir al Vänsterpartiet de cualquier influencia política. Sin duda que la adicción por el poder, llevó a los Socialdmócratas a dejarse llevar por el acuerdo, "el poder es el mayor afrodisíaco" dijo Henry Kissinger.
Según Håkan A Bengtsson de dagensarena En el pasado, la convergencia entre los trabajadores industriales y los agrícolas facilitó, a menudo, la cooperación entre el Partido de Centro y los socialdemócratas. Esto sirvió de base para diversos compromisos políticos y coaliciones a lo largo del siglo XX. Sin embargo, tras su colaboración en la década de 1990, el Partido de Centro perdió votantes y puso fin a cualquier cooperación futura con los socialdemócratas. En su lugar, el Partido de Centro se desplazó hacia la derecha, integrándose en la Alianza de centroderecha y sustituyendo el «ecohumanismo» y el énfasis en la justicia social por el (neo)liberalismo y los recortes fiscales. En consecuencia, las dificultades del Partido de Centro no se limitan a su relación con el Partido de la Izquierda; también afectan, de manera fundamental y significativa, a los socialdemócratas.
La gran paradoja del rol de Jonas Sjöstedt es que, a pesar de su profunda enemistad política con Annie Lööf, ambos compartían un objetivo prioritario: impedir que los conservadores (Moderaterna) gobernaran bajo la dependencia o el apoyo de la extrema derecha de los Sverigedemokraterna (SD).
Sjöstedt entendió que si votaba en contra de Löfven en la tercera votación (como quería el Centro que hiciera al provocarlo con la exclusión), el país se vería abocado a unas nuevas elecciones o a un gobierno derechista respaldado por SD. Sjöstedt priorizó este bloqueo, obligando de facto al Centerpartiet a aceptar una realidad incómoda: su pacto supuestamente "libre de comunistas" nacía gracias al permiso directo de los propios comunistas.
El Partido de Izquierda ya vivió este momento, no se trata del "Eterno retorno", pero el centro no está llamado a cumplir otro rol que no sea el de crear un conflicto inexistente con el "drama de la guerra fría". La estrategia diseñada por Sjöstedt, en ese otoño de 2018, demostró su efectividad años después. En junio de 2021, cuando el gobierno intentó cumplir las exigencias del Centerpartiet para liberar el precio de los alquileres de los pisos nuevos, el Vänsterpartiet (ya bajo el liderazgo de Nooshi Dadgostar, pero siguiendo la hoja de ruta de Sjöstedt) cumplió su amenaza: pactó con la oposición y derribó al primer ministro Stefan Löfven en una histórica moción de censura, forzando al Centerpartiet a retirar esa reforma.
En 2018, el Partido del Centro (C) formaba parte de la alianza tradicional de centroderecha y arrastró a S a firmar un pacto liberal (Januariavtalet) que dejó fuera a la izquierda (moralmente cerca) (V).
En 2026, el Partido del Centro ya compitió integrado desde el inicio en el bloque que apoya a Magdalena Andersson, lo que cambia la naturaleza de las negociaciones.
Göran Greider ve la afirmación de Thomas Bodström de que a Dadgostar y Gabrielsson solo les interesan los puestos ministeriales porque les divierte. "Es pura misoginia", dice Greider.
Elfva Barrio, presidenta de los estudiantes del S, opina que los debates tácticos sobre cómo debería haber actuado el S están empezando a cansar. — Espero con ansias que este proceso termine y que un gobierno liderado por el S pueda centrarse en el empleo y la vivienda.
Este jueves 15 de octubre de 2026 en Suecia se llevó a cabo formalmente el primer intento de votación de investidura en el Parlamento sueco.
La sesión de este jueves representó la primera propuesta formal de candidato que el presidente del Parlamento (Talman ), Andreas Norlén, somete al voto del pleno. Por tanto, es el primer intento oficial consumado de los cuatro permitidos por la Constitución sueca.
Previo a este día, la líder socialdemócrata Magdalena Andersson recibió y devolvió el encargo de explorar acuerdos en dos ocasiones. El primer encargo comenzó el 18 de septiembre y terminó con su renuncia diez días después; el segundo encargo comenzó el 5 de octubre y desembocó en el anuncio de que, pese a no tener la mayoría amarrada, se procedería a la votación formal para testar los bloqueos.
Según SVT, Canal de TV estatal sueva, la coalición de centroizquierda no nació como un pacto de gobierno cerrado, se dio para frenar a la extrema derecha, fue el elemento unificador que permitió ”teóricamente" a partidos tan dispares como el Partido del Centro (liberal y pro-mercado) y el Partido de la Izquierda (excomunistas) este coalición para impedir la continuidad del bloque de derechas, el cual dependía directamente del apoyo de los Demócratas de Suecia (SD) (extrema derecha). Para sus votantes, mantener a SD fuera del poder era la máxima prioridad. Ahora se dedicarán a desangrarse internamente para poder, si es que se logra, un acuerdo para conformar gobierno.
La ministra de Clima y Medio Ambiente de Suecia, Romina Pourmokhtari (del Partido Liberal), considera que el sueño del Partido de Centro de encontrar una solución «intermedia» es poco razonable.
«Para el Partido Liberal, está muy claro que existen dos bandos diferenciados: un equipo rojiverde y un equipo azul-amarillo. Nosotros pertenecemos al equipo azul-amarillo y no tenemos ningún interés en unirnos al rojiverde», afirma en una entrevista con el diario *Svenska Dagbladet*.
En su opinión, el Partido de Centro ha «prometido unicornios y arcoíris» a los votantes.
«Defienden un camino que nadie más parece ver».
Tal como están las cosas, no existe base para un gobierno de centro ni para uno de izquierdas, siempre y cuando los líderes de los partidos cumplan sus promesas.
Como alternativa, el líder del Partido de Centro sugirió que su formación podría haber apoyado un gobierno compuesto exclusivamente por los socialdemócratas, siempre que este aplicara políticas que ellos «consideran buenas para Suecia».
La propuesta fue rechazada de inmediato tanto por el Partido de la Izquierda como por el Partido Verde.
«Daría lugar a un gobierno de derechas que, además, podría optar por desplazarse aún más hacia la derecha», afirmó Nooshi Dadgostar (Partido de la Izquierda).
Si el Riksdag no logra llegar a un acuerdo sobre la elección de un primer ministro, el resultado final serán unas elecciones anticipadas. Aunque el Partido Liberal solo consiguió sus escaños parlamentarios gracias al voto táctico, esta perspectiva no intimida a Pourmokhtari; más bien al contrario.
Tres posibles escenarios tras las elecciones en Suecia del próximo septiembre de 2026
El bloque opositor de centroizquierda de Suecia obtuvo 176 escaños, frente a los 173 del bloque de derecha de Ulf Kristersson, que incluye a los Demócratas de Suecia, en las elecciones del 13 de septiembre.
Dentro del bloque de Andersson, el Partido de Centro ha advertido de que se opondrá a cualquier Gobierno que otorgue carteras al Partido de la Izquierda, que, a su vez, ha insistido en que solo respaldaría un Gobierno de izquierdas del que formara parte.
Según el sistema sueco, el primer ministro debe ser refrendado por el Parlamento, lo que significa que puede acceder al cargo siempre que una mayoría no vote en su contra.
Para el SvD”el error del cálculo radicó en que ambos partidos se jugaban su propia identidad de cara a sus bases: el Partido del Centro prometió a sus votantes que jamás daría poder a la izquierda radical, mientras que el Partido de la Izquierda se plantó firmemente argumentando que no volverían a regalar sus votos gratis para acabar siendo ignorados en los presupuestos.
Ministerios: Hasta aquí lo que se sabes es que, el Partido de la Izquierda (Vänsterpartiet) no ha condicionado formalmente su apoyo a una lista cerrada de ministerios específicos. A pesar de no haber publicado un reparto oficial de carteras, sus demandas se centran en las áreas donde el partido ha puesto sus máximas prioridades políticas, que durante la campaña dejó muy claro y que serían los temas candentes por lo que pasa Suecia en éste momento, Sanidad, Pensiones y Estado del Bienestar: El partido justifica su insistencia en entrar al Gobierno debido a malas experiencias del pasado. Denuncian que en anteriores ocasiones (como entre 2014 y 2020) negociaron con los socialdemócratas reformas para el sistema de bajas por enfermedad o pensiones que luego el propio Ejecutivo diluyó o no aplicó correctamente. Por ello, exigen gestionar áreas de política social, según recoje el Diario arbete.se
A pesar de duras críticas al rumbo ideológico y la estrategia de pactos de Andersson, Annie Ross presidenta de Reformisterna al interior de los (S) no buscan deponer a Andersson. Su estrategia actual consiste en presionar fuertemente desde dentro para obligar a la cúpula del partido S a romper sus compromisos de moderación económica con el Partido de Centro y abrazar las políticas del bloque de izquierda, según escribe etc.se.
La tesis que sostiene Håkan A Bengtsson de dagensarena, pero es solo eso, una tesis. No sabemos lo que está pensando por la cabeza de la conducción del VänsterP, ¿se está jugando una gran derrota o un gran paso a lograr su independencia política?. Cuándo todo el espectro político, ya no solo en Suecia, en Europa se mueve hacia la derecha, Suecia no está ajena a estos movimientos tectónicos.
Bengtsson, sostiene que:Si la coalición «rojiverde» no logra finalmente ponerse de acuerdo, la consecuencia natural serán unas elecciones anticipadas. Es muy probable que el Partido de la Izquierda y el Partido de Centro sean castigados por los votantes a corto plazo.
El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) desempeñó un papel fundamental y trágico durante la República de Weimar (1918-1933). Pasó de ser el arquitecto de la primera democracia alemana a convertirse en una de sus principales víctimas con el ascenso del nazismo.
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